Nuestros treinta mil

Nuestros treinta mil
memoria, verdad y justicia

POR UNA COMUNICACION POPULAR

POR UNA COMUNICACION POPULAR
POR UNA COMUNICACION POPULAR

miércoles, septiembre 14, 2016

MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y EL ROL DEL ESTADO

MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y EL ROL DEL ESTADO

CONTEXTO
La disputa, tal vez histórica, en la lucha de los pueblos por su liberación, es el rol del Estado. En tanto es el que debe regular las relaciones entre los distintos sectores de la sociedad.
Uno de los triunfos del capitalismo es haber construido la creencia de que “el poder” reside en el Estado. De esta manera se cambia el eje de las tensiones entre las grandes empresas, los sindicatos y otras organizaciones sociales.
También de esa manera, se pretende invisibilizar la enorme capacidad de ejercer presión sobre los gobiernos, de las corporaciones empresarias.
Esta introducción abre un sinnúmero de abordajes posibles, que reflejan esa solapada o no tanto, disputa de poder en nuestra América.
Voy a enfocarme en lo que esta contienda provoca en los medios de comunicación y su relación con nuestra realidad.

REFERENCIAS
Noami Chomsky cita un estudio de Benjamín Gisberg sobre “la movilización de la opinión pública”, este sostiene que”…los gobiernos occidentales han utilizado mecanismos de mercado para regular las perspectivas y los sentimientos populares. El mercado de las ideas…disemina con eficacia las creencias e ideas de las clases superiores…” (Nosotros las llamamos clases dominantes).
La reflexión de Ginsberg termina así: “Aunque los ciudadanos occidentales suelen equiparar al mercado con la libertad de opinión, la mano oculta del mercado puede ser un instrumento de control casi tan potente como el puño de hierro del estado”. (Nótese que equipara el poder del “mercado” con “el puño de hierro del estado”. Lo que habla de la fuerza reguladora que posee en aquellos países que quieren convencernos de tener un estado que no regule). (Fuente: Noam Chomsky, “Ilusiones necesarias, control del pensamiento en las sociedades democráticas”).
El concepto que expresa Benjamín Ginsberg, fue plasmado casi visionariamente y llevado al paroxismo por George Orwell en su novela “1984”, que ya he mencionado en otras notas.

¿ Y EL ESTADO?
Vamos llegando al meollo del asunto, que es la importancia del rol del estado en los países coloniales. Pero no cualquier Estado. Sino uno que refleje, defienda y sostenga los intereses populares. En este caso, en el contexto de los medios de comunicación y la circulación de la información y el conocimiento.

Vuelvo a Chomsky, no porque no tengamos excelentes estudiosos y referentes sobre estos temas en nuestros pagos. Simplemente lo hago porque proviene de las entrañas del capitalismo. Además, no puede ser “acusado” de peronista.

Dicho lo cual, cito: “Los segmentos de los medios de comunicación que pueden llegar a un público considerable son conglomerados aún mayores… venden un producto a los consumidores. Su mercado son los anunciantes, y el producto son los públicos…” (El subrayado es mío)
A veces “los anunciantes” no necesariamente pretenden imponer un producto, también suele ser, una idea, un sistema de gobierno, un candidato, un modo de vida en sociedad, un modelo económico, una visión del mundo.

Con facilidad podemos asociar el concepto “anunciante”, con “el que pone la plata”, y no cambia el sentido de lo expresado.

Retorno a la obra del lingüista, “…los proyectos inadecuados para su patrocinio” (de los “anunciantes”)…”tienden a morir en la rama…” dice, citando al diario “Economist” de Londres, quien da el ejemplo del canal público de TV, WNET, que “perdió su suscripción empresarial de GULF+WESTERN por un documental: Hambre a cambio de beneficios”, que trata de una empresa multinacional que compra una inmensa cantidad de terrenos en el tercer mundo.

El responsable ejecutivo de la GULF, le escribió a WNET, que esas acciones “No habían sido las de un amigo” y añadió que el documental era “violentamente anti empresa, si no anti norteamericano”.

Ante semejante mensaje ¿quién se atrevería a cometer “el mismo error”?
Acá surge la pregunta sobre el rol del Estado, y por qué, más arriba aclaré que no cualquier Estado.
Si el Estado no está al servicio de las grandes mayorías populares y de sus organizaciones sociales, no defenderá sus intereses.

POR CASA ¿CÓMO ANDAMOS?
En lo atinente a los medios de comunicación y la circulación de la información, es crucial. Porque está demostrado que sólo con las leyes, no alcanza, si no hay voluntad política en todos los actores involucrados, de defender el derecho a la información y a la pluralidad de voces.

Porque, si el Estado y los funcionarios responsables de regular, y regularizar la situación de los medios comunitarios y vecinales, no tienen la conciencia política y social de su responsabilidad en cuanto a facilitar la sustentabilidad de estos medios alternativos de comunicación, la pluralidad de voces, es sólo una expresión de deseos y no un objetivo político.

Con dolor debo decir que perdimos una enorme oportunidad de contar, hoy, con medios comunitarios y vecinales, para defender con herramientas comunicacionales propias, el proyecto iniciado el 25 de Mayo de 2003.

Por impericia, amiguismo, falta de lucidez, egoísmo, sectarismo, cada quien tendrá su mirada para aportar. Lo cierto es el tremendo error político que significó semejante actitud.
Entonces, hoy, el campo nacional y popular no tiene la cantidad necesaria de medios y comunicadores para contrarrestar la desinformación, el apagón informativo y el cepo comunicacional que existe. Porque no se los regularizó como era de esperar, si realmente queríamos dar la famosa “batalla cultural”.

Quienes tuvieron la oportunidad y las posibilidades de hacerlo no estuvieron a la altura del desafío en que la historia los puso. Por otro lado, las voces que se escuchan y las plumas que escriben en los medios que sobreviven, son los mismos que ocuparon los medios oficiales durante los últimos doce años, salvo muy contadas excepciones.
Hubo valiosos compañeros y compañeras que no tuvieron espacio antes en aquellos medios y hoy siguen dando pelea desde la misma marginalidad de las que no se les permitió salir entonces.

“QUE NO ELIJAN LOS MEDIOS”
Agustín Rossi, dijo en un reportaje, aludiendo a figuras reconocidas, en el contexto de la pérdida de los espacios oficiales: “que no elijan los medios”. Gran observación.
Porque quienes sostuvimos y sostenemos “la batalla cultural” desde los medios comunitarios y vecinales, comprobamos que resultó imposible conseguir notas de dirigentes políticos, sindicales, legisladores y opinadores varios, que desfilaban por los medios públicos durante los años del gobierno popular. Salvo contadas y honrosas excepciones.

Durante las primeras semanas del actual gobierno, algunas notas se consiguieron en los medios alternativos, hablando de manera directa con los interesados. Con la aparición de las “nuevas islas opositoras” en ciertos medios. Los mismos dirigentes con los que logramos hablar “personalmente” nos remiten a sus “responsables de prensa”. Con las mismas honrosas y contadas excepciones. Recordamos las palabras del ex ministro de Defensa Nacional: “que no elijan los medios”.

Por todo esto es fundamental el rol del Estado. Porque sin los recursos necesarios que debe ofrecer ese Estado, los medios comunitarios no sobreviven en una democracia capitalista como la nuestra.

Con amargura debo decir que el Estado que tanto hizo en otros aspectos falló en cómo encaró “la batalla cultural”. Hoy lo sufrimos.
Es de esperar que los dirigentes políticos, sindicales, legisladores y referentes sociales y culturales reflexionen. Porque, si cuando volvamos, porque vamos a volver, cometemos los mismos errores que saltan a la vista, y que no están todos contenidos en estas líneas, no será posible llegar a la ansiada liberación nacional. Por la que han dejado la vida tantos compañeros y compañeras desde las primeras páginas de nuestra historia, que no comenzó en 1492.



Daniel Mojica


lunes, septiembre 05, 2016

¿CÓMO DEMANDAN DIOS Y LA PATRIA?

¿CÓMO DEMANDAN DIOS Y LA PATRIA?

El Art. 93 de nuestra Constitución Nacional (CN) prescribe una fórmula de juramento para el presidente y para el vicepresidente.

“Al tomar posesión de su cargo el presidente y vicepresidente prestarán juramento, en manos del presidente del Senado y ante el Congreso reunido en Asamblea, respetando sus creencias religiosas, de: "desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo de presidente (o vicepresidente) de la Nación y observar y hacer observar fielmente la Constitución de la Nación Argentina". ( Art. 93 CN)

“…El nuevo presidente cambió una palabra en la jura que encabezó ante la Asamblea Legislativa, que se transmitió por cadena nacional. “Honestidad” por “patriotismo” fue el trueque que sorpresivamente pronunció el mandatario, quien durante su discurso se comprometió a “combatir la corrupción” durante su gestión que durará hasta el 2019”. (Portal de TN del 10/12/2015)

“Yo, Mauricio Macri, juro por Dios, nuestro Señor y estos Santos Evangelios desempeñar con lealtad y honestidad el cargo de Presidente de la Nación Argentina y observar y hacer observar con fidelidad la Constitución de la Nación Argentina. Si yo no lo hiciere, que Dios y la Patria me lo demanden”.

“Señala Alberdi que el juramento sólo debería limitarse a la promesa de cumplir con la Constitución; pero que generalmente suelen incluirse en la fórmula de su otorgamiento, otros objetos que la Ley Fundamental estima como necesarios a tal fin. Y de allí que el juramento requerido al presidente y vicepresidente, contempla varios aspectos, según lo explica Joaquín V. González: “1° Obliga al hombre por su religión a ser honrado y sincero en el ejercicio de sus funciones, y en la tutela y salvaguardia del bienestar social y de los derechos y garantías acordados; 2° Se obliga por el honor a ser leal con sus deberes y hacia sus conciudadanos, que tan grande poder le confían; 3° Se obliga por el patriotismo a no cometer actos indignos del honor colectivo de la Nación; 4° Confirma un poder general del Presidente, y a la vez un deber correlativo de obligar a todos a obedecer la Constitución, y obedecerla él mismo. Si falta, el Dios de sus creencias y el sentimiento del honor le reprocharán su delito, y la Nación hará efectiva su responsabilidad por medio del juicio político, establecido como facultad del Congreso”. (03/12/2015, Carlos R. Baeza, “El juramento del presidente”, La Nueva, Bahía Blanca)

Es muy clara la reflexión de Joaquín V. González, acerca de lo que significa el juramento. No es una simple fórmula vacía y sin consecuencias políticas, éticas, o, incluso penales.

Precisamente, por el no cumplimiento del juramento de asunción del presidente, es la pregunta que formulo en el título de las presentes líneas: ¿Cómo demandan dios y la patria al mandatario que no cumple con el mandato popular según la CN?

De este interrogante surge otro ¿Quién tiene la responsabilidad de llevar adelante esa demanda?

“Corresponde a la Corte Suprema y a los tribunales inferiores de la Nación, el conocimiento y decisión de todas las causas que versen sobre puntos regidos por la Constitución, y por la leyes de la Nación…” (Capítulo II, Atribuciones del Poder Judicial, Art. 116 CN)

“Capítulo 1: De la Cámara de Diputados” (CN) Art. 53 Sólo ella ejerce el derecho de acusar ante el Senado al presidente, vicepresidente, al jefe de gabinete de ministros, a los ministros y a los miembros de la Corte Suprema, en las causas de responsabilidad que se intenten contra ellos, por mal desempeño o por delito en el ejercicio de sus funciones; o por crímenes comunes, después de haber conocido de ellos y declarado haber lugar a la formación de causa por la mayoría de dos terceras partes de sus miembros presentes.”

Según el Art. 116 tanto la Corte Suprema como los tribunales inferiores deben intervenir en asuntos “que versen sobre puntos regidos por la CN”, pregunta ¿si el presidente de la Nación no “observa ni hace observar con fidelidad la CN”, no corresponde que la Corte Suprema tome alguna medida al respecto? Otra pregunta ¿si la Corte Suprema no lo hace, corresponde que la Cámara de Diputados haga lo que prescribe el Art. 53 de la CN, hacia el presidente de la Nación o contra los miembros de la Corte Suprema?

Son interrogantes de un ciudadano común. Creo que no es necesario hacer una enumeración de los actos de gobierno que están reñidos con la CN y los Tratados Internacionales (Pacto de San José de Costa Rica), derogación de leyes por Decreto de Necesidad y Urgencia (Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual) eliminación de organismos autárquicos y desplazamiento de sus titulares sin seguir los requisitos establecidos al efecto (AFSCA y AFTIC), nombramiento de jueces para la Corte Suprema por decreto. Son algunas de las flagrantes violaciones cometidas impunemente. Es decir sin que la Corte Suprema cumpliera con la función que le otorga la CN como resguardo del bien común, la vida y los bienes de los habitantes establecidos por la Carta Magna.

¿Qué le queda por hacer al pueblo cuando el Poder Ejecutivo viola la CN, la Corte Suprema no se ocupa de emplazarlo al respecto, y la Cámara de Diputados en lugar de tomar nota y actuar en consecuencia por la gravedad institucional que conlleva, acompaña todas y cada una de las violaciones y arbitrariedades cometidas?

También el recorte arbitrario de derechos adquiridos olvidando que “Las declaraciones, derechos y garantías que enumera la Constitución, no serán entendidos como negación de otros derechos y garantías no enumerados pero que nacen del principio de la soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno.” (Art. 33, CN)

Un párrafo aparte merecen también las negociaciones con los tenedores de bonos que no entraron en las reestructuraciones de los años 2005 y 2010, que fueron avaladas por el Congreso Nacional y que son pasibles, todos los funcionarios del Poder Ejecutivo y los legisladores de ambas cámaras de lo que prescribe el Art. 29 de la CN: “…El Congreso Nacional no puede conceder al Ejecutivo nacional…sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la Patria.”

La máxima autoridad judicial, otra vez eligió el silencio.

Pero a pesar de sus falencias de época, la CN aún tiene sus anticuerpos para cuando los poderes del Estado no están a la altura del patriotismo y la observancia fiel de sus prescripciones: “Esta Constitución mantendrá su imperio aun cuando se interrumpiere su observancia…”(Capítulo II, Art. 36, primer párrafo) “Todos los ciudadanos tienen el derecho de resistencia contra quienes ejecutaren actos…enunciados en este artículo…Atentará asimismo contra el sistema democrático quien incurriere en grave delito doloso contra el Estado que conlleve enriquecimiento, quedando inhabilitado por el tiempo que las leyes determinen para ocupar cargos o empleos públicos.” (Ibídem, último párrafo)

El famoso tema denominado “dólar futuro” no es un “…grave delito doloso contra el Estado que conlleve enriquecimiento…”.

Vuelvo a la pregunta que origina esta nota ¿Cómo demandan dios y la patria?

¿Qué debe hacer un pueblo cuando ninguno de los poderes que la CN enumera como Gobierno Federal y según reza el Preámbulo de la misma, no cumplen “los pactos preexistentes”, ni “el objeto de constituir la unión nacional”, ni “afianzar la justicia”, tampoco a “consolidar la paz interior, proveer a la defensa común , promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad…”?

Si algún jurista, constitucionalista o especialista puede ayudarme a clarificar estas dudas, que tal vez, por no ser abogado no están bien planteadas o fundamentadas, me ayudaría a bajar el nivel de angustia e impotencia que motivaron estas reflexiones.

Daniel Mojica



jueves, agosto 25, 2016

SOBRE EL INFIERNO, LOS DIENTES Y LA VÍBORA

SOBRE EL INFIERNO, LOS DIENTES Y LA VÍBORA

“Soy de los que se agarran a su infierno/ más por economía que por obstinación./ Todo infierno es un haz de lo posible,/ y el que no muerde ahora las vainas del furor/ las morderá otro día con los dientes más flojos”. (Leopoldo Marechal, “Megafón, o la guerra”)

Este don Leopoldo tiene una forma especial de hacernos ver lo que le sucede a nuestra Patria.
Vaya a saber por qué, cuando releí la frase con que comienzo esta reflexión, mi pensamiento esbozó “CGT” en mi mente.

Entonces me acordé de un presidente que “En el aniversario de la Cámara Argentina de Comercio…afirmó que la Argentina está en el infierno, que después viene el purgatorio y que espera que los próximos gobiernos “puedan darnos el cielo”. Antes, Carlos de la Vega reclamó represión a piqueteros”. (Diario Página 12, 12/12/2003)

¿Qué pasó por nuestra conciencia, como sociedad, luego de los siguientes ocho años del “purgatorio” que terminó en 2015? Elegimos un nuevo infierno.

¿Será como dice Noam Chomsky?: “...los principales medios de comunicación...son grandes empresas que “venden” públicos privilegiados a otras empresas” (“Ilusiones necesarias, Control del pensamiento en las sociedades democráticas”, Terramar Ediciones)
Y completa expresando que no puede sorprender que “...la imagen del mundo que presentan reflejara las perspectivas y los intereses de los vendedores, los compradores y el producto...”

Nuestros medios de comunicación (“los vendedores”) y el frente Cambiemos (“el producto”) sostienen (hasta ahora) “la misma imagen del mundo”, “las perspectivas” y “los intereses”. Pero ¿los que votaron? (“los compradores”) no tienen todos la misma extracción social, económica, cultural e ideológica, que haga confluir “las perspectivas” y “los intereses” con los que gobiernan.

Muchas veces me resisto a pensar que los humanos somos tan “influenciables”. También creo que nunca las causas de una victoria o una derrota se reducen a una única razón o circunstancia. Aunque también es cierto que el porcentaje de personas a las que la política les apasiona no es el que me gustaría. O el que cambiaría la ecuación, tal vez.

Por eso me impactó muy hondo la frase de Marechal “...el que no muerde ahora las vainas del furor/ las morderá otro día con los dientes más flojos...”
Porque desde los medios nos van aflojando los dientes cada segundo. Con sus mentiras, con sus tergiversaciones y distracciones. Entonces, el tiempo pasa, lo urgente sigue ahí frente a nuestras narices. Pero nuestros ojos se encandilan con el incesante desfile de vacuidades de todos los colores y tamaños.

Parece que, a cierta dirigencia los dientes se le aflojaron rápido.

Un elemento que no es debidamente dimensionado es el revanchismo latente en las medidas y su comunicación.

Vuelvo a don Leopoldo que tiene la palabra justa. En la novela mencionada uno de los personajes dice que luego de los fusilamientos de José León Suarez “...recorrí ese basural amontonado en la llanura de Buenos Aires, y le aseguro que la pampa lloraba...”

Otro de los personajes se lamentaba de como fusilaron al General Juan José Valle: “Si hay que fusilar a un soldado, ¡que sea en una casa de soldados! ¡Lo exigen el estilo y el honor!”.

A lo que Megafón responde “La muerte del estilo...fue para mí una Primera Incitación a la Guerra.”
Continuó su alocución hablando del ectoplasma en que se materializan algunas formas ya “perimidas”. Para afirmar “La contrarrevolución de 1955 tuvo su ectoplasma, y en él se materializaron...figurones de cartón o de lata, políticos ya desintegrados en sus tumbas, asaltantes ya históricos del poder y el dinero.”

Es difícil no leer ese párrafo y sentir que fue escrito hace unas semanas.

“Esos fantasmas reencarnados...constituyen ahora la exterioridad visible del país...fantasmas ilusorios que juegan el destino del país en un ajedrez tan espectral como ellos...ese cascarón fósil es “la peladura externa” de la Víbora”.
Donde la Víbora, explica más adelante Megafón, “es la Patria”.

El personaje con el que dialoga el protagonista le pregunta ¿Cuál es la otra peladura?

A lo que le responde: “...la Víbora ya construyó debajo su otra piel...mientras los figurones...consuman la muerte de una dignidad y la putrefacción de un estilo, la piel interna de la Víbora quiere salir a la superficie y mostrar al sol sus escamas brillantes. ¿Entiende?...”

Concluye su razonamiento de la siguiente manera:

“Es necesario que la Víbora suelte ya su inútil pelecho de fantasmas.”

Daniel Mojica

lunes, agosto 15, 2016

CRÓNICA DE UNA NOTA A HEBE Y LEONARDO BOFF

CRÓNICA DE UNA NOTA RADIOFÓNICA

El Domingo 14/8 en el programa “Un poco no más” que conduce Eduardo Valdez por la AM750, escuché una charla imperdible entre Hebe en comunicación telefónica con Leonardo Boff (uno de los fundadores de la Teología de la Liberación) en el estudio.

Trataré de reproducirla desde mis sensaciones.

El conductor le comenta al teólogo el intento de detención que sufrió la titular de Madres de Plaza de Mayo por parte de fuerzas policiales, el Jueves pasado.

Boff: (A Hebe) mi solidaridad a ti y a las Madres. Vi como te defendió la gente. Sobre todo los jóvenes.

Hebe: Las Madres siempre estuvimos con los pibes. Con los roqueros, en los barrios, por eso nos reconocen.

(Interviene Camilo Vaca Narvaja, quien hace mención a las declaraciones del presidente Mauricio Macri sobre los desaparecidos. Pasan el audio).

(La periodista Lucrecia Cardozo introduce el tema de los juicios de lesa humanidad en la actualidad. Con las demoras pronunciadas, y las resoluciones a favor de genocidas para que accedan a arresto domiciliario. También menciona los atentados a Cynthia García y a Guillermo Moreno).

Hebe: No nos tenemos que olvidar que ellos fueron parte de la dictadura, por eso cuestionan. Es lo mismo que dicen los milicos. Por eso dijimos que este gobierno es el enemigo.

(El periodista Armando Vidal hace una mención al contexto internacional. Al nuevo intento de EE. UU. de “ocuparse” de América Latina, que había tenido un acercamiento a China y Rusia, y que trata de romper esos acuerdos y recuperar el terreno perdido).

Boff: Hay una nueva guerra fría entre China y EE. UU. que se libra en América Latina.
Hebe: Es que a los yanquis no les va tan bien en su país. Muchos argentinos nos llaman para que les mandemos medicamentos, porque faltan.
Les dan la tarjeta de residencia, pero no tienen acceso a los remedios. Lo que hace EE. UU. a lo largo del mundo es desarmar pueblos y matar en todos lados.

(En un momento Hebe hace una interesante reflexión sobre la actitud de algunos sectores sociales que mejoraron su situación económica dentro de su propia clase)

Hebe: Nosotros no trabajamos más el concepto de clase y creo que tenemos que hacerlo. Hoy, algunos quieren festejar sus quince años en Disney. Hay que trabajar sobre ese imaginario de querer parecerse a los ricos.

Armando Vidal: Hay que resaltar la fuerza de los símbolos: las Madres, Hebe. El mensaje que genera su lucha. Sobre todo en los más jóvenes, que piensan “si ellas pudieron y pueden, nosotros podemos”, ellos las miran.

Boff: En Brasil hay cierta desmoralización en la sociedad por la situación del juicio a Dilma. En las bases hay resistencia, no aceptarán esa derrota, defenderán la democracia. Basta de golpes, Aunque ahora sean diferentes, con jueces, parlamento y policías cómplices. Creo que habrá grandes manifestaciones en apoyo a la presidenta. Luego del juicio a Dilma habrá una gran crisis política. También persiguen a Lula.

Hebe: Acá pasa lo mismo con Cristina. El pueblo también saldrá a la calle. Si de esta forma salieron por mí. Lo que será por Cristina. A eso le tienen miedo.

Valdez: Se la toman con los dirigentes que el pueblo quiere. Dilma, Lula, Cristina.

(Camilo Vaca Narvaja hace una reflexión que merece un análisis en profundidad) Dijo: “Esta no es una crisis económica, sino civilizatoria”. (Concepto que remite a Samuel Huntington y “El choque de civilizaciones”).

Hebe: Hay que ver lo que pasa en América. Vienen por todo. Tenemos que salir a la calle. El 26 y 27 de Agosto retomamos la Marcha de la Resistencia, también por la falta de trabajo y los tarifazos.

(El conductor del programa le pregunta a Hebe sobre su visita a Francisco y el revuelo que se generó alrededor de ese hecho)

Hebe: Yo recibí una invitación para ir a verlo cuando recién asumió. Pero como todo el mundo quería ir, como si fuera Disneylandia, decidí esperar. Cuando vi lo que empezó a hacer, acepté. Estuve dos horas charlando con él. Hable de la violencia que genera el hambre, la desocupación, la importación de cosas que se fabrican acá. También lo invité a que venga a la casa de las Madres. Me regaló un rosario. Me dijo “¿este no lo va a tirar, no?”. Porque uno que me mando antes si lo había tirado. También le pedí disculpas por algunas cosas que dije yo. Me contestó que no hay nada que perdonar.

(Luego Valdez, pidiendo disculpas por la infidencia, le dice que sabe que ella le escribe al Papa. Si quiere contar algo al respecto)

Hebe: Si (se ríe). Le escribo a Bergoglio para que le cuente a Francisco, porque a Bergoglio le digo cosas que no le digo a Francisco. Le escribo desde antes.

(El conductor menciona al sacerdote franciscano Pablo Evaristo Arns, y el rol que cumplió ayudando a militantes perseguidos por la dictadura en 1976)

Boff: Monseñor Arns ayudó a los militantes durante la represión y se comprometió mucho.

Hebe: Las Madres lo queremos. Es muy comprometido. Él nos dio pautas de cómo movernos en esos años.

(Valdez, le agradece a Hebe la comunicación y se despiden)

Valdez: ¿Qué significa Francisco?

Boff: Fue la salida de un invierno riguroso y el comienzo de una primavera. Dice cosas que nunca dijo la iglesia. Va a formar una nueva genealogía de Papas. Viene de Latinoamérica, donde hay más católicos. Francisco es más que un hombre, es un proyecto del pueblo. Habla directamente. Tiene un discurso religioso y político. El grito de los pobres es el grito de la tierra oprimida, explotada. La tierra está gritando. Está enferma. La tierra necesita un año y medio para reponerse de lo que le sacamos cada año. El Papa entiende eso. Hoy es el gran líder. Me cruzo con ateos que me dicen que están con Francisco. Ya no pertenece a la iglesia. Argentina creó este fenómeno.

Valdez: ¿Qué significa que el primer viaje como Pontífice haya sido a Lampedusa? No donde se encuentra su tumba o el santo sudario. Desde entonces los desplazados se transformaron en refugiados. El Papa dijo “La guerra no es religiosa, es por la dominación”, “ellos están acá porque nosotros primero estuvimos allá”. También denunció “El mayor terrorismo de la humanidad es el capitalismo”.

Boff: Es una denuncia a la cultura occidental. Esta es su dimensión religiosa y política. Hay que leer su Discurso en Santa Cruz de la Sierra, donde propone Tierra, Techo y Trabajo. Menciona que no hay que esperar nada de arriba, empiecen de abajo. De arriba no viene nada.

Valdez: Que siente cuando un franciscano como el Papa tiene este accionar, considerando que su vocación sacerdotal surgió a los 11 años al escuchar a otro franciscano.

Boff: Sentí una especie de confirmación. Luego de “Laudato Si” que encuentro en la línea de la Teología de la Liberación, me confirmó en mis convicciones. Yo estoy feliz. El Papa incorpora una nueva doctrina y catequesis. Rescata la razón sensible: el dolor del pobre es mi dolor.

Valdez: Francisco hoy dijo…no recuerdo las palabras exactas, pero algo parecido a “Iglesia militante”. Dijo que “la iglesia no necesita burócratas, sino apasionados”.

Boff: El cristianismo es esperanza que llega al corazón. El libro por el que la iglesia me condenó “Iglesia, carisma y poder”, allí digo muchas cosas similares al pensamiento de Francisco. Hoy el Papa sería quemado por la Inquisición.

Valdez: Francisco les dijo a los jóvenes en Argentina “hagan lío”.

Boff: En Brasil les dijo “sean revolucionarios”. Pone el acento en el amor, no en el poder. Propone hacer la revolución de la ternura.

(Este es un relato tal vez no del todo textual del programa, pero rescata la esencia de lo transmitido. Pido disculpas si no es tan exacto)

Daniel Mojica


martes, agosto 09, 2016

LOS SIMULADORES

LOS SIMULADORES
No es una crónica de la excelente serie de Damián Szifrón. Pretende ser una mirada sobre la realidad. De la mano del discurso que los funcionarios de gobierno declaman ante los medios de comunicación.

Puede haber diferentes maneras de relatar las sensaciones que a uno lo invaden cuando contrasta los dichos con los hechos. Yo voy a comenzar por el primer alerta que se encendió en mi conciencia cuando escuché el juramento del actual presidente.

Lo hizo así: “Yo, Mauricio Macri, juro por Dios, nuestro Señor y estos Santos Evangelios desempeñar con lealtad y honestidad el cargo de Presidente de la Nación Argentina y observar y hacer observar con fidelidad la Constitución de la Nación Argentina. Si yo no lo hiciere, que Dios y la Patria me lo demanden”. (Fuente portal de TN)
Me llamó poderosamente la atención el cambio de la fórmula que quitó “patriotismo” e insertó “honestidad”.

No voy a caer en el facilismo de decir que carece de patriotismo. Siento que es algo más profundo. Allí, desde la misma asunción, en el acto de compromiso con los 40 millones de argentinos, no sólo con los que lo votaron, empieza la simulación.

Recién cuando transcurrieron varios meses de gobierno puede advertirse lo que señalo al final del párrafo anterior. Porque en el transcurso de ese lapso hay varias expresiones de cada uno de los funcionarios que van en el sentido que pretendo demostrar.

Uno de los dichos que ya parece un mantra es el de “la pesada herencia recibida”, que es desmentido por el mismo gobierno cuando envía al exterior a sus representantes para buscar inversores. Los papeles que llevan para motivar a las empresas e inversionistas muestran el estado real del país que recibieron.

En cambio, si fuera verdad el supuesto desastre de las cuentas, de la industria, del empleo, del crecimiento, del déficit, y de todo lo que arguyen, bastaría con hablar el mismo lenguaje que usan ante cada cámara, micrófono o periodista nacionales.

Por eso la simulación. Pero no acaba ahí. Lo más preocupante es que tampoco otro tramo del juramento, tampoco lo cumple. El que reza “observar y hacer observar con fidelidad la Constitución de la Nación Argentina”.
Menciono que es más preocupante, porque hay otro poder del Estado que debería intervenir ante la no observancia o violación de la Carta Magna y de “las leyes de la Nación”: “Art. 116.- Corresponde a la Corte Suprema y a los tribunales inferiores de la Nación, el conocimiento y decisión de todas las causas que versen sobre puntos regidos por la Constitución, y por las leyes de la Nación…”, (Atribuciones del Poder Judicial, Capítulo Segundo, Segunda Parte: Autoridades de la Nación. Constitución Nacional).

Sería muy desgastante mencionar todas y cada una de las violaciones ignoradas por la Corte Suprema. Menciono algunas: El arreglo con los fondos buitres, violando leyes al respecto, (se puede argüir que fue votado por el Congreso. Pues también a los que votaron les caben las mismas sanciones); la derogación por decreto de la Ley 26.522 (de Servicios de Comunicación Audiovisual); la remoción de la misma forma de las autoridades del AFSCA y del AFTIC; el nombramiento por decreto de dos jueces para integrar la Corte Suprema; también correspondería vetarlos por haber aceptado semejante despropósito constitucional.

Como ejemplos creo que bastan. Allí existen varios argumentos para que la Patria se lo demande.

Aclaración: “El término patria es originario del latín “patrĭa” que alude al país de origen o lugar donde se encuentran las raíces de un individuo. El diccionario de la real academia española define la palabra patria como la tierra natal o adoptiva, estructurada como nación, a la que se siente ligado o unido el hombre ya sea por vínculos afectivos, jurídico e históricos. Es decir patria es aquel lugar, país, nación, pueblo, tierra o región en el que una determinada persona ha nacido o al que se siente vinculada por razones o motivos legales, sentimentales o históricos. Por ende la patria puede ser el lugar de nacimiento, el pueblo de sus ancestros o la tierra donde un individuo se estableció desde un cierto momento de su vida, usualmente desde su niñez”.

La Patria no es una abstracción, el pueblo unido al territorio somos la Patria. Tenemos una deuda con nosotros mismos, con nuestros hijos y nietos si no hacemos lo que la misma Constitución prescribe que hagamos si el Presidente no cumple con “observar y hacer observar con fidelidad la Constitución de La Nación Argentina”.

La simulación se extiende a los conceptos utilizados para encubrir las consecuencias que encierran los hechos que así nombran: “sinceramiento” por aumento de tarifas, precios y devaluación; “no hay destrucción de empleo” no necesita aclaración, “programa de reparación histórica para jubilados” que en realidad apunta a desfinanciar el Fondo de Garantías Sustentable del ANSES, mientras ya están estudiando (una consultora extranjera contratada por el gobierno) una nueva versión de jubilaciones privadas; “convenios por empresa” para quitar poder negociador de los sindicatos por actividad, que desaparecerían; “productividad” para justificar las rebajas de salarios; “flexibilización laboral” basta recordar la década del 90 al respecto para tener una idea de lo que quieren hacer.

No hacen falta más ejemplos. Creo que cada quien debe tener varios para agregar.

No quise hacer mención a que lo que está haciendo el señor presidente, no tiene nada que ver con sus promesas de campaña. Porque hay un “sentido común” que los medios de comunicación construyeron y como sociedad hemos aceptado, respecto a que los “políticos en campaña siempre prometen cosas que luego no llevan a la práctica”.

No quiero extenderme sobre este concepto porque sería tan extenso como lo que acaban de leer. Pero sería bueno pensar con seriedad en legislar al respecto. Para terminar con la mentira de tanto político sin vocación, que sólo ensucia la POLÍTICA.

Daniel Mojica

Poeta, peronista, escritor y militante de la palabra.

jueves, julio 28, 2016

Cuestión Cultural: UNA MIRADA PERONISTA SOBRE LA ACTUALIDAD DEL PERONISMO. PARA DEBATIR

Cuestión Cultural: UNA MIRADA PERONISTA SOBRE LA ACTUALIDAD DEL PERONISMO. PARA DEBATIR

UNA MIRADA PERONISTA SOBRE LA ACTUALIDAD DEL PERONISMO. PARA DEBATIR

APUNTES DESDE EL PERONISMO

“El peronismo será revolucionario o no será nada” (Eva Perón)

No es interés de estas líneas hacer una historia del peronismo. Existen muy buenos textos al respecto. Simplemente aportar una mirada desde este convulsionado presente oteando cada tanto en la historia conocida para intentar comprender. Comprendernos.

Luego de derrocado el gobierno democrático de Juan Domingo Perón se sucedieron años duros para los peronistas. El fusilamiento del General Juan José Valle, la masacre de José León Suarez. El decreto 4161. La venganza oligárquica.
“…Cada vez que se nos cierran los caminos de la semi legalidad, la burocracia declara la guerra. Pero nada más. Esta queda librada a la espontaneidad de sacrificados activistas…Esta vacancia de conducción dura hasta que viene un nuevo período de soluciones negociadas. Entonces los que estuvieron en retaguardia durante el combate pasan a ser la vanguardia en los trámites de la tregua y capitalizan la abnegación en la mesa de arena de los acuerdismos…” (J. W. Cooke, “Apuntes para la militancia”, Peronismo Crítico)

Hoy vivimos situaciones similares con la estigmatización del kirchnerismo y los doce años de gobierno que llevaron adelante Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Es un nuevo ataque al peronismo. Porque el proyecto iniciado el 25 de Mayo de 2003 es lo más parecido al peronismo del General, desde 1955 hasta la actualidad.

PERONISMO SIN PERÓN.
Durante el doloroso exilio del General y luego de su frustrado regreso en 1964, hubo un intento de construir un peronismo obviando su conducción. Negociando con el régimen una suerte de domesticación del peronismo.
Esa jugada la realiza Augusto Timoteo Vandor, con la idea de crear un “peronismo sin Perón”. Fue un vano intento de integrar al peronismo al sistema. Mientras la mayoría de los militantes y sus organizaciones políticas y sindicales estaban en plena resistencia a la dictadura, también muchos dirigentes terminaron pactando con el régimen. Estos “domesticados” recibieron por parte del pueblo el nombre de “burocracia sindical” o “política” según el caso.

Tal vez ese haya sido el primer paso dado en ese camino. La historia demostraría que luego, muchos dirigentes se pusieron la camiseta peronista sin tener las convicciones necesarias. Son los que pactan desde siempre con el anti peronismo. Ahora lo llaman “consenso”, “oposición responsable”. Son los que quieren que “al gobierno le vaya bien”, aunque el pueblo lo pase peor. El “vandorismo” se conjuga en presente.
“…En el escenario político del país, la diferencia entre los partidos tradicionales y el peronismo es neta, tajante y evidente por sí misma. Eso explica que nos proscriban, no pertenecemos al mismo sistema. Pero las estructuras del movimiento no reflejan esa contradicción irresoluble, sino que esta aparece internamente. Tenemos por un lado al peronismo, rebelde, amenazante para los privilegios; y por otra, aparatos de dirección en los que predomina una visión burguesa…” (Ibídem)

La realidad muestra una similitud preocupante. Pareciera que algunos dirigentes cuando llegan a posiciones dentro de estructuras con cierto poder, olvidan una de las máximas plasmadas en las veinte verdades que supo plasmar Perón como muestra a la militancia de quienes se apartan del ideario peronista: “Primero está la Patria, después el movimiento y por último los hombres”.
Ayer bombardearon la Plaza de Mayo, asesinaron a mansalva a quienes paseaban por ahí, sin discriminar si eran o no eran peronistas. Hoy el bombardeo es mediático. Las víctimas: la conciencia, la inteligencia, la información. También existen muchos “francotiradores comunicacionales”, ocupados de confundir, desinformar, generar desaliento.
“…La debilidad funcional de las conducciones burocráticas tiene por causa esa debilidad teórica que el régimen fomenta mediante el monopolio de la propaganda.” (Ibídem)

PERÓN SIN PERONISMO

Entre la dirigencia se vislumbra un nuevo fenómeno, tomarse de la figura del General vaciando de contenido al peronismo. Tal vez para lograr lo que J.W. Cooke denunciaba en aquellos años “domesticar al peronismo”, “integrarlo al sistema”. Desde entonces el objetivo del sistema de poder es extirparle su raíz revolucionaria.

Luego de la derrota electoral que llevó a la alianza Cambiemos al gobierno por una diferencia menor al 2% de los votos el peronismo entró en una nueva crisis. Que consume más energía en encontrar culpables de la derrota que en organizar al pueblo y sus organizaciones para esta nueva etapa. Como en las contadas veces que el peronismo fue derrotado en las urnas, además del pase de facturas, se produce la fuga de dirigentes hacia el calor del oficialismo de turno. Hecho que en sí mismo debe ser analizado para realizar una profunda reforma política que impida que aquel dirigente que es elegido en una lista partidaria se lleve su cargo cuando emigra hacia otro partido. El pueblo es soberano y debería tener formas de participación ante estas circunstancias. Para o cual se hace necesario una profunda reforma de la Constitución clasista y liberal que nos rige.

No podemos permanecer indiferentes frente a la impunidad oficial y al travestismo político de diputados, senadores, intendentes, gobernadores y dirigentes que demostraron que para ellos el peronismo es sólo un trampolín para sus ambiciones personales.

Esta derrota reciente tiene una carga diferente. Sucede que durante los últimos tres gobiernos peronistas, el apellido que condujo los destinos de la Nación introdujo una nueva denominación que dio identidad a una generación que no se siente parte del peronismo y se define “kirchnerista”. Cuando Néstor y Cristina Fernández jamás renegaron de su condición de peronistas. Sino todo lo contrario. Los que así se auto bautizaron no terminan de comprender que no hay diferencias fácticas entre “kirchnerismo” y peronismo. Porque las políticas implementadas durante los tres mandatos consecutivos remiten a lo mejor del primer y segundo gobiernos del General Perón. O sea el peronismo original.

Un problema adicional es que las nuevas generaciones no conocieron, ni siquiera por el relato familiar, la experiencia del peronismo en el gobierno. En cambio conocieron la traición menemista de los 90. Que de peronismo no tenía nada.

El peronismo nació para dignificar a los trabajadores, consolidar derechos de las grandes mayorías populares, y como señaló Eva Perón, generar nuevos derechos allí donde hay una necesidad. En definitiva realizar la revolución que consagre el bienestar del pueblo y la grandeza de la Nación.
Pero esta, si se quiere, diferencia semántica: peronismo/kirchnerismo introdujo una sorda disputa entre muchos peronistas “doctrinarios”, por diferenciarlos de los “ortodoxos” que abrevan en cierta derecha que el peronismo histórico siempre contuvo en su interior.
Muchas veces esta diferencia de interpretación acerca de las medidas tomadas y las que no se tomaron, o de los errores políticos que siempre se cometen. Llevaron la disputa a tener una dimensión que nunca debió haber tomado. Esta circunstancia ha sido hábilmente manipulada en beneficio propio por el sistema de poder.

“…El peronismo planteó por primera vez la posibilidad de un antiimperialismo práctico…” “…La lucha por la liberación parte, entonces de la determinación del enemigo real: el imperialismo que actúa a través de la oligarquía nativa y de los engranajes políticos, económicos y culturales a su servicio. En primer plano aparecen indisolublemente unidas la cuestión nacional y la cuestión social. Una no puede resolverse sin la otra.” (J. W. Cooke, “Lucha por la Liberación Nacional”)

Es bueno recordar que esa derecha al interior del movimiento no es anti imperialista.
Por el bien del proyecto. Cuyo rumbo y muchas de las medidas implementadas no fueron cuestionados. Pero la crítica se hizo más profunda a partir del primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner. Sobre todo con la defección de Hugo Moyano. Quien no se sintió tenido en cuenta en la medida de las gracias de las que se creyó merecedor.
También es bueno considerar que alguno de los ejes de la campaña para el 2011 fue “profundizar el modelo”, aplicar “sintonía fina” cosa que no se hizo. Sería bueno en un debate hacia adentro analizar con la conducción las circunstancias que llevaron a no realizar esas anunciadas y necesarias medidas.
Aunque el alejamiento del dirigente de camioneros no obedece a la falta de profundización, sino a ambiciones no tenidas en cuenta. El hecho nos lleva a otro punto nodal de la discusión que debemos darnos los peronistas para recuperar el histórico rol dentro del Movimiento Nacional. No es otro que el concepto de “clase trabajadora” que siempre los peronistas reivindicamos como la columna vertebral del Movimiento.

MOVIMIENTO OBRERO ORGANIZADO

No podemos dejar de ver y analizar que hoy la clase trabajadora no es la misma que protagonizó el 17 de Octubre de 1945. Tampoco es la que junto a los estudiantes de las universidades generó el Cordobazo.
El contexto geopolítico y socio económico cambió drásticamente. El capitalismo generó nuevas formas de consumo que penetraron muy hondo en la sociedad.
El imperialismo modificó y diversificó sus formas de penetración. Infiltra y financia diversas ONGs y fundaciones por todo el planeta. Creó diferentes “Agencias de ayuda humanitaria” que instrumentan mediante referentes sociales que gozan de la aprobación pública.
Además de haber creado una red global de medios de comunicación que “viralizan” su visión del mundo y construyen “el sentido común” que conviene a las reglas de juego que impusieron en “la democracia occidental y cristiana”, o la democracia que conviene al nuevo colonialismo.
Este es el universo en que se encuentra la Argentina hoy. Los trabajadores ya no aspiran sólo a “los derechos sociales” que instauró la proscripta (aun) Constitución Nacional de 1949. Cada vez más comprobamos que tienen necesidades que ayer fueron de la clase media y hoy (gracias a los últimos doce años) se reconocen como parte de esa clase que se duplicó en ese período.


Preguntas pertinentes

1) ¿Tiene hoy el peronismo una propuesta para estas nuevas demandas?
Considerando además, que hay una gran cantidad de trabajadores que no están registrados como corresponde. Podemos además sumar otro interrogante: ¿No habrá sido esta una de las causas de la derrota electoral? ¿Por qué no los sindicalizamos?

Esto nos remite a una “duda” para no pecar de “conspiranoico”: ¿Todos los dirigentes que conformaron el Frente Para la Victoria, pusieron todo lo que había que poner para asegurar el triunfo en cada uno de los distritos, de cada intendencia, de cada provincia?
Viendo la cantidad de dirigentes y legisladores que desde el 10 de Diciembre votan los proyectos del oficialismo en contra de los intereses populares, la duda se agranda de manera insoportable. Aclaro que no se trata este de un ejercicio de “peronometría”, sino de no arriar las banderas de “Independencia Económica, Soberanía Política y Justicia Social” que son la marca a fuego del peronismo.

Siguiendo con las preguntas:

2) ¿Tiene hoy el peronismo una propuesta para este amplio sector social planteado en 1)?
3) ¿Tiene una propuesta para los que no consiguen trabajo?

Tal vez tengamos que hacer una reformulación del “sujeto” al que le hablamos desde el peronismo. Porque ese trabajador que fue la columna vertebral del movimiento ya no es el mismo.

Tomando en consideración lo anterior otro concepto a considerar y reformular es el concepto de “movimiento obrero organizado”. Porque muchas veces se lo confunde con los dirigentes que desde hace treinta años conducen los sindicatos. Está claro que la conducción sindical no es el movimiento obrero organizado. La última movilización del 29 de Abril lo dejó en evidencia.
Hay algunas definiciones de J. W. Cooke que merecen ser redimensionadas: “¿Qué es el peronismo?” se pregunta y responde “Fue el más alto nivel de conciencia a que llegó la clase trabajadora argentina…es fundamentalmente una experiencia de nuestro pueblo” (“Apuntes para la militancia”, J.W. Cooke)

Debemos trabajar de manera muy intensa para que el peronismo vuelva a ser “el más alto nivel de conciencia” de “la única clase hombres que reconoce el peronismo, los que trabajan” (J. D. Perón)

“Si es una guerra librada contra el régimen, no podemos contar con los que combaten “dentro” del régimen. Combatimos contra el sistema y no contra una de sus variantes”( “Apuntes para la militancia”, J.W. Cooke)
“No hay liberación sin el peronismo, pero el peronismo solo no puede hacer la liberación” (Ibídem)
Parece que el presente, en cuanto al “acomodamiento” de cierta dirigencia que se arrima sin sonrojarse a los oficialismos de turno no es tan diferente a lo acaecido en otros momentos históricos.

Aunque lo crucial, desde mi subjetividad manifiesta, está en lo que líneas más arriba designé como identidad peronista/kirchnerista.

UN PERONISMO. DIFERENTES GENERACIONES

Pertenezco a la generación que en sus casas se hablaba del peronismo, de Evita, del “hombre”, el “viejo”, como lo llamaba a veces mi padre. Nací en un hogar peronista, un año después de la muerte de Eva Perón, y dos años antes del golpe que derrocó a Perón. Crecí escuchando las anécdotas, historias, vivencias y pasiones del primer peronismo. Cuando “los únicos privilegiados son los niños” era el recuerdo familiar de un pasado añorado. Cuando los derechos sociales tomaban la forma de una nostalgia que llenaba de tristeza los ojos de mi abuela materna y eran motivo de lucha de mi padre, como delegado de fábrica en una textil de la zona de San Martín.
Participé de la segunda generación de la JP, la heredera de la heroica resistencia peronista a la dictadura de Aramburu y Rojas. La convulsionada, dolorosa y violenta década de los 70. En la que mi generación fue diezmada, masacrada, torturada.
Allí, en esos sangrientos años está la clave del peronismo posterior. Porque los mejores cuadros políticos y sindicales pasaron a formar parte de la memoria colectiva como “nuestros treinta mil desaparecidos”.

Este hecho es crucial porque a la salida de esa interminable noche asesina se consuma con la primera derrota electoral del peronismo en elecciones sin proscripciones.
¿Será que la dirigencia que ocupó los diferentes espacios de relevancia dentro del peronismo conscientemente o no, renegó de aquella raíz revolucionaria que encendió la primera resistencia e inflamó la sangre de la generación que pasó sin solución de continuidad de “juventud maravillosa” a “esos imberbes que gritan” para ser “desaparecidos” en la conciencia de quienes no comprendieron aquella entrega?

¿Será que muchos de los dirigentes que hoy ocupan espacios en las diferentes estructuras pretenden un peronismo “dentro del sistema” para construir lo que en algún momento se ejemplificó como “un gran pacto de la Moncloa” para la alternancia en el gobierno de partidos que no cuestionen el sistema?

¿No habrá que incorporar las medidas que consideremos positivas de estos doce años, para cuando hablemos con las nuevas generaciones acerca del peronismo, a las del primer peronismo? Como una manera de demostrar la falacia de contradicción entre peronismo/kirchnerismo. ¿O establecer un paralelismo entre ambas experiencias populares? La profundización de las diferencias que hubiere benefician al antiperonismo explícito.

“…El régimen establecido por la Constitución de 1853 constituye la aplicación local del sistema de instituciones del capitalismo entonces en pleno ascenso. Se debilita al Estado con el argumento de garantizar la libertad y la igualdad de los ciudadanos, pero al mismo tiempo para excluirlo de toda intervención en el terreno de los hechos económicos donde la burguesía ha reemplazado las formas feudales. Las multitudes populares no pueden ejercer los derechos que teóricamente les otorgan las Constituciones, salvo en una sola dirección: la que favorece el control del estado por parte de la clase pudiente…”(J. W. Cooke, “Lucha por la liberación nacional”)

“…La primera línea de defensa de la casta dominante está ubicada en el sistema del 53, que otorga libertades políticas a cambio del respeto por la organización que permite el mantenimiento de las desigualdades sociales…” “…Una clase dominante no abandona sus ventajas ni siquiera por consecuencia con sus propios principios políticos…” (Ibídem)
Resulta imprescindible un profundo debate al interior del peronismo, teniendo en cuenta que la conducción “consensuada” del Partido Justicialista, pretende “a todos adentro”. Si ese todos incluye a los que demostraron estar flojos de convicciones respecto de las banderas irrenunciables, el peronismo habrá sido domesticado, será uno más del sistema liberal que nació con la CN de 1853.

“…El Movimiento tiene enemigos de afuera y enemigos de adentro: quien no lucha contra el enemigo ni por la causa del pueblo es un traidor, quien lucha contra el enemigo y por la causa del pueblo es un compañero; y quien lucha contra un compañero, es un enemigo o un traidor…” (Juan Domingo Perón)

Daniel Mojica Poeta, peronista, escritor y militante.


miércoles, julio 27, 2016

PUBLICADO POR COMUNA PERSONERÍA JURÍDICA RESOLUCIÓN 1593


Rechazo al uso gubernamental de los datos de las personas

Comunicadores de la Argentina expresa su profunda preocupación por el anuncio del gobierno nacional sobre el uso que pretende hacer de la información personal de los ciudadanos que se encuentra en las bases de datos de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES).
La argumentación utilizada el martes 26 de julio por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, es por completo insuficiente. El funcionario declaró que lo que se busca con esta medida es “trabajar en la cooperación dentro del Estado para mejorar la comunicación con los ciudadanos” y que “no se trata de información confidencial que vulnera la intimidad de ningún ciudadano”.
Comuna considera que cualquier comunicación del gobierno puede ser transmitida por los medios de comunicación públicos y privados, sin necesidad de recurrir a mecanismos que en principio resultan sospechosos.
Más allá de que Peña haya afirmado que “no hay vocación de utilización política” de esta base de datos y que la acción gubernamental no vulnera la Ley de Protección de Datos Personales (25.326/2000), varios abogados de la oposición aseguraron que iniciarán medidas judiciales y denunciaron que la acción gubernamental viola la intimidad de las personas.
La utilización de las informaciones personales no puede quedar sometida a la discrecionalidad de ningún gobernante. Tampoco a la de una fuerza política que, como el PRO, ya usó bases de datos en sus estrategias de publicidad y penetración en la sociedad, incluyendo procedimientos ilegítimos como la denigración de familiares de adversarios políticos.
Tampoco es tranquilizador que la declaración de buenas intenciones esté a cargo de un funcionario acusado de disponer de una fuerza de tareas virtual usada para atacar a quienes expresan opiniones diferentes a las del oficialismo.
Es por este contexto que COMUNA considera que esta medida es gravísima y que es una falacia sostener que busca “mejorar la comunicación con la ciudadanía” por parte de un gobierno que cuenta con la mayor parte de los medios de comunicación a su favor, como nunca antes sucedió en la historia argentina.

Buenos Aires, 26 de julio de 2016